El enoturismo o turismo enológico es aquel tipo de turismo dedicado a potenciar y gestionar la riqueza vitivinícola de una determinada zona. Se relaciona con el turismo gastronómico, cultural (arquitectura, arte) y de la salud-belleza (vinoterapia). Los turistas conocen cada zona vitivinícola a través de la degustación de sus vinos y la visita a bodegas y viñedos.
En años recientes han aparecido un buen número de iniciativas privadas, tanto de la parte de bodegas que añaden museos, spas u hoteles y restaurantes a sus ofertas, como de la parte de agencias de viajes y sitios web que pretenden la promoción del enoturismo.
La propuesta en el que se combina el turismo, el disfrute enológico y la buena mesa es un fenómeno que crece en la provincia de Córdoba. Agencias de viajes ya lo incluyen como un paseo típico y para las bodegas locales es uno de los pilares de su plan de marketing.
Bodega Nanini, adelantándose a los cambios que genera la influencia del turismo, ha comenzado desde al año 2010 una reingeniería no solo de la infraestructura, sino de cada proceso industrial y administrativo de la bodega.
Actualemente ofrece visitas guiadas para mostrar el proceso de elaboración del vino, sus plantaciones, recorriendo su museo; y culminando el mismo con degustaciones de sus productos.